Mírame a los ojos y dime que no me
amas,
Créeme que si lo
haces
No me opondré si te
marchas.
Permíteme acariciar
tu cara,
Un segundo tu suave
mejilla,
Te juro que si no
sientes nada
Me alejaré para
siempre de tu vida.
Rechaza ésta mi boca,
Que ansiosa busca tus
labios,
Y te prometo quedarme
llorando,
Pero nunca más a tu
lado.
Porque si hay algo
seguro,
Es que lágrimas voy a
derramar.
No quiero parecer una
víctima,
Pero, ¿qué otra cosa
podría pasar?
Después de haberte
probado,
Después de haberte
tenido,
Seguro será difícil
olvidar,
Esa manera que tenías
de tocar,
Ese cosquilleo que me
hacías sentir,
Cada vez que entre
tus senos,
Acariciabas mi nariz.
Por eso te pido que
te quedes,
Pues no hay algo más
allá de tu amor.
Te ruego que no me
dejes,
No le eches agua a
nuestra pasión.
De rodillas te
suplico piedad,
Por favor no me
abandones,
No le pongas fin a
éste sueño,
Robándole a mi vida
los colores.
Quiero tenerte a mi
lado,
Amanecer de nuevo
entre tus brazos,
Extender la mano y
tocar tu sexo,
Temblando de las
ganas que de él tengo.
Te amo como nunca lo
pensé,
Como nadie podría
amarte jamás,
Por eso suplicaré
hasta la última pizca de mi dignidad,
Si con eso puedo
hacerte regresar.


