Cierro los ojos, recorro tu cuerpo

 

Desvaneciéndose bajo el tacto, tu calor quedara

 

En espacios vacíos, en inertes deseos

 

Nunca se darán cuenta que están perdidos

 

Respiro y respiro la esencia de tu piel.

 

 

Cierro los ojos, las sombras del recuerdo

 

Amándote en el lecho bajo un deseo animal

 

Sin tu presencia sin tus besos ando solo y perdido

 

Te pienso, te pienso, te pienso y no te olvido

 

Mis palabras se pierden en un manantial de sal.

 

 

Cierro los ojos y empieza el nefasto viento

 

Anunciante de la realidad en que hoy vivo

 

Se escondieron las nubes pasajeras de tu olvido

 

Tras espacios simulados en torrentes prohibidos

 

Así quedarán tu cuerpo junto al mío

 

Así quedarán.

 

 

Toco tu cuerpo cambiante,

 

Recorro tu piel demorándome en cada centímetro,

 

En cada poro,

 

En cada vello esquivo que se cruza en mi camino…,

 

Mis labios, mi lengua, mis dedos, tibio ejército que avanza

 

Reconociendo el paisaje ya explorado,

 

 

Mil veces explorado,

 

Pero siempre gozosamente distinto,

 

Tus pies pequeños me dan la bienvenida

 

Y voy subiendo, paciente e impaciente, camino a tus rodillas,

 

Duras y blandas a un tiempo,

 

De redondez suave,

 

 

Primer presagio de una explosión salvaje…,

 

De un salto me encaramo a tu boca,

 

Bebo de tus labios sinuosos,

 

Saboreo tu lengua enredado en ella

 

Mientras mis dedos batallan en la espesura de tu pelo,

 

Combate incruento del que siempre soy la víctima…,

 

:

Tu cuello, de piel tersa y hoy morena,

 

Me ofrece su autopista y yo la acepto,

 

Mi boca, ávida aun sin prisa, va dejando marcas a su paso,

 

Mordiendo violenta tu garganta, tus hombros limpios,

 

El inocente nacimiento de tu espalda,

 

 

Y ya olvidada de mis manos,

 

Que más intrépidas

 

Se aferran sin reparos

 

A la dulce fortaleza de tus pechos,

 

A tus rosados pezones, pequeños e insolentes,

 

Palpando, pellizcando, disfrutando…,

 

 

La humedad de mi boca, repleta de cuchillos,

 

Sedienta y más sedienta,

 

Reemplaza a los ágiles dedos

 

Que vuelan hasta la sima más húmeda y oscura de mi universo

 

:

Donde todo tú ser,

 

Ahora río incontenible

 

Se desborda, se mezcla y se confunde…

 

Llega el éxtasis, termina y me abrazo

 

A la redondez perfecta de tu vientre,

 

De creciente tirantez suave,

 

De piel inmensamente tersa y palpitante

 

Que cálida envuelve al hijo que duerme los sueños de sus padres

 

 

 

 

Mi pensamiento está teñido de tu nombre,

 

De tus ojos, de tu boca,

 

Sólo siento el roce de tus manos,

 

El olor de tus cabellos,

 

El sonido de tus plantas en la arena,

 

En ti comienza el mundo,

 

En ti termina,

 

En ti se cierne el cielo,

 

De ti nacen la luz y las estrellas,

 

Hacia ti van todas las palabras

 

Que nacen inconscientes en mis labios,

 

El tiempo sólo pasa en tu presencia,

 

 

Sin ti sólo vacío, olvido, nada...